La puerta de acceso a los eventos, viene dada por una combinación entre la lista de recomendaciones de los chefs y la organización. 25 personas alrededor de un chef que no se desvela, al igual que su menú, de ahí el concepto “Omakase”, una expresión japonesa que significa “lo dejo en tus manos”,dejando al chef que prepare lo que él desee, el cliente no puede elegir, y debe aceptar el plato que le llegue a la mesa.
Una reivindicación a lo inesperado, del no planning, pero con la seguridad de la calidad de la propuesta, bien por el emplazamiento en medio de la naturaleza (en las faldas del monte Jaizkibel de Hondarribia), calidad de los productos KM.0. como por la delicadeza del diseño del espacio y piezas de mobiliario.
Las Pop-Up se han vuelto populares en los últimos años. Tradicionalmente utilizan espacios vacíos para exhibiciones de arte, producto, restaurantes o charlas entre otros. Pueden durar unas pocas horas o unas pocas semanas dependiendo de la propuesta. Los eventos pop up o eventos emergentes son una combinación de lo esperado con lo inesperado. El lugar, el tiempo y la exclusividad secreta aumentan el entusiasmo y la curiosidad alrededor de las propuestas y convocatorias.
El concepto pop-up es un emerger, aparición o sorpresa. La tendencia nació en ciudades como Nueva York y Londres, donde nuevos diseñadores y chefs buscaban alternativas para dar a conocer su trabajo más allá de los circuitos habituales. Se trataba de menús únicos ofrecidos directamente por un chef en casas particulares, sótanos o terrazas, caracterizados por celebrarse alrededor de una única mesa con capacidad para un máximo de 25 personas.





